Última actualización: 25 de agosto de 2026
Estos términos son el contrato entre tú y Juan José González Dulcey ("nosotros"), persona natural con domicilio en Medellín, Antioquia, Colombia, por el uso de fina. (el "servicio"). Al crear una cuenta o usar el servicio, los aceptas. Si no estás de acuerdo con algo, la salida siempre está abierta: no uses el servicio.
Están redactados en español, que es el idioma que rige. Si algún día publicamos una traducción, será por cortesía y la versión en español prevalece.
El tratamiento de tus datos personales se explica en la política de privacidad, que forma parte de estos términos.
fina. es una aplicación de finanzas personales: registras movimientos, los organizas en cuentas y categorías, planeas lo que se repite con intenciones, y conversas con Fina AI, un asistente de inteligencia artificial. Se presta "tal como está".
Podemos cambiar, añadir o retirar funciones en cualquier momento. Si retiramos algo de lo que dependas de forma importante, intentaremos avisar con antelación razonable, pero no nos obligamos a mantener ninguna función en particular de forma indefinida.
Podemos suspender o cerrar una cuenta que incumpla estos términos, que ponga en riesgo el servicio o a otros usuarios, o cuando la ley nos obligue. Cuando sea razonable te avisaremos y te daremos oportunidad de sacar tu información.
No puedes, ni permitir que otro haga por ti:
Es la sección que más te conviene leer, aunque nadie lea estas cosas.
Lo que registras es tuyo. No reclamamos propiedad sobre tus movimientos, tus cuentas ni tus conversaciones con el asistente.
Para poder prestarte el servicio, nos concedes una licencia limitada, no exclusiva y revocable para almacenar, procesar, cifrar, transmitir y mostrarte tu contenido, incluido su envío a los proveedores descritos en la política de privacidad cuando invocas el asistente. Esta licencia existe únicamente para operar el producto: nosotros no la usamos para entrenar modelos, para publicidad ni para nada que no sea mostrarte lo tuyo y hacer lo que le pediste al asistente. La licencia termina cuando borras el contenido o cierras tu cuenta, salvo por las copias que la ley nos obligue a conservar.
Eres responsable de lo que subes: de tener derecho a subirlo y de que no infrinja la ley.
fina. tiene un plan gratuito con límites y un plan Pro de pago, por suscripción. El precio vigente y su periodicidad se te muestran antes de contratar, con el monto total a pagar —impuestos y cargos incluidos— y sin sorpresas en la pantalla de cobro.
La suscripción se vende y se factura a través de Polar, que actúa como vendedor de registro (merchant of record): es quien te cobra, quien emite tu comprobante y quien recauda los impuestos que correspondan. Por eso tu recibo lleva su nombre y no el nuestro.
Si algo no cuadra con un cobro, escríbenos primero: aunque la venta sea de Polar, el servicio es nuestro y lo resolvemos contigo. Los datos de tu tarjeta los procesa el proveedor de pagos: nosotros no los vemos ni los guardamos.
Cuidamos tu información y hay respaldos de la infraestructura, pero no te garantizamos que tus datos sean recuperables. Fallos de hardware, errores de software, errores humanos, un ataque, o un borrado tuyo que el asistente ejecutó porque se lo pediste: cualquiera de esas cosas puede acabar en pérdida de información.
Si tu información es importante, exporta una copia por tu cuenta. Es el consejo honesto, no una fórmula para escurrir el bulto.
El servicio se presta "tal como está" y "según disponibilidad". Dentro de lo que la ley permite, no otorgamos garantías de que el servicio será ininterrumpido, libre de errores, seguro frente a todo ataque, compatible con todo dispositivo o navegador, ni de que producirá algún resultado concreto —incluida cualquier expectativa de ahorro, orden financiero o rendimiento.
Lo que la ley no nos deja excluir, no lo excluimos. Si eres consumidor, esta sección no reduce los derechos que te reconoce de forma irrenunciable el Estatuto del Consumidor (Ley 1480 de 2011) ni la demás legislación colombiana aplicable.
Dentro de lo que permita la ley:
Otra vez: si eres consumidor, nada de esto recorta los derechos irrenunciables que te da la ley colombiana ni tu posibilidad de acudir a la Superintendencia de Industria y Comercio. Y si el daño viene de nuestro dolo o culpa grave, esta sección no nos cubre.
Si un tercero nos reclama algo por tu culpa —por el contenido que subiste, por el uso que le diste al servicio o por haber incumplido estos términos— te harás cargo de las consecuencias, incluidos los gastos razonables de defensa. Nos reservamos el derecho de llevar nuestra propia defensa, y tú el de no pagar acuerdos que hagamos sin consultarte.
El servicio, su código, su diseño, su interfaz, sus textos, su marca y su nombre son nuestros o de quien nos haya licenciado. Estos términos te dan permiso de usar el servicio, no derechos sobre él. Nada de lo que dice este documento te concede una licencia sobre nuestra marca.
Si nos mandas una sugerencia o una idea para el producto, gracias de verdad — y podremos usarla sin deberte nada por ella. Si eso no te acomoda, no nos la mandes.
No respondemos por incumplimientos causados por hechos fuera de nuestro control razonable: desastres naturales, terremotos, inundaciones, incendios, pandemias, guerra, disturbios, paros, cambios legislativos, cortes de electricidad o de internet, fallos de nuestros proveedores, ataques informáticos a gran escala, o la caída de un servicio del que dependa media web.
Y sí, incluye lo improbable: erupciones volcánicas, tormentas solares que frían la red eléctrica, una inteligencia artificial que se declare en huelga, el ataque de un dinosaurio, un kraken en el cable submarino que lleva tus paquetes, o el juicio final. Si un tiranosaurio se come el centro de datos, tus movimientos se van a perder y no vamos a poder hacer nada al respecto. Lo lamentaremos sinceramente — desde una distancia prudente.
Podemos actualizar estos términos. Publicaremos la versión nueva en esta dirección, con su fecha. Si el cambio te afecta de forma sustancial, te avisaremos por correo antes de que entre en vigor. Si sigues usando el servicio después de eso, se entiende que aceptas la versión nueva; si no la aceptas, puedes dejar de usarlo y pedirnos que cerremos tu cuenta.
Estos términos se rigen por las leyes de la República de Colombia.
Si eres consumidor, esto no te quita el derecho de acudir a la Superintendencia de Industria y Comercio ni a los jueces de tu domicilio: son derechos que la ley te da y que ningún contrato puede quitarte, incluido este. En cualquier otro caso, las controversias se someterán a los jueces competentes de Medellín, Antioquia.
Si alguna cláusula de este documento resultara inválida, el resto sigue en pie.
Para cualquier cosa relacionada con estos términos: juanjosegonzalezdulcey@gmail.com
Si necesitas la dirección física del responsable, escríbenos a ese correo y te la damos.
Si llegaste hasta aquí leyendo de verdad, eres de un grupo muy reducido de personas y nos caes bien. Escríbenos y dilo; algo bueno se te ocurrirá que pedir.